26 de agosto de 2011

¡Consumamos educación!

Vamos a iniciar un recorrido que se desprende inicialmente de los dichos del presidente de Chile, Sebastián Piñera, quién calificó recientemente a la educación de “objeto de consumo”. Queremos no solo oponernos fervientemente a esta concepción, que considera a un derecho consagrado por nuestra Constitución Nacional como un servicio o un bien, sino también detallar con exactitud las implicancias que subyacen detrás de ella y que particularmente podemos ejemplificar a través del mecanismo que gobierna nuestra economía de mercado. Me refiero a las leyes de la Oferta y la Demanda.

Primero hay que explicar cómo funcionan tales leyes. La Ley de la Demanda nos dice que a mayor sea el precio, menor será la demanda de tal producto y a menor sea el precio, la demanda crecerá considerablemente. Por otra parte, la Oferta nos dice que a mayor sea el precio, mayor será la cantidad que se pueda ofertar, y a menor sea el precio, entonces menor será esa posibilidad de ofertar algún bien o servicio.

Pongamos un ejemplo para que se entienda. Un bien se está vendiendo en el mercado a $10 y ello genera una demanda de 200 personas. Sin embargo, tal precio no permite obtener tantos beneficios como para ofrecer 200 productos y satisfacer la demanda, con lo cual el precio es elevado para que en vez de que 200 puedan comprar, solo accedan 100, suponiendo que se duplico el precio del bien a 20$. Así se logra el equilibrio, ya que este precio permite producir suficiente como para satisfacer la demanda. En este caso se dio que la Demanda es más alta que la Oferta y entonces el precio automáticamente se amoldo a las exigencias del mercado; la famosa “mano invisible” de Adam Smith.

Por el contrario, cuando la Oferta sea mayor a la Demanda, es decir si ahora el bien de $20, que nos permite producir 100 unidades, recibe una demanda de 80 personas, el precio decaerá, supongamos, hasta $15, y ahora podrán consumir 90 personas, mientras que la obtención de beneficios nos permite producir esa cantidad.

Ahora, traslademos esto a la educación, sabiendo que Piñera la administra a través del mercado, supeditada a estas reglas.

Supongamos que la cuota es de $100, y por ese precio hay 1000 chicos que quieren estudiar; la demanda de educación es de 1000 personas. Con esa cuota, el sistema educativo pretende incluir a todos, pero se encontrarían los primeros problemas. Cuando el individuo encargado de administrar la oferta de educación se da cuenta de que $100 no son suficientes para dar una de calidad a esa cantidad de potenciales alumnos, la cuota tendría ser elevada (a mayor sea el precio, mayor será la cantidad ofertada). Es decir, si el encargado siguiese ofreciendo una educación por una cuota de bajo precio, la demanda será mucha y no se podrán satisfacer las necesidades necesarias para que funcione de forma correcta (mantenimiento de aulas, condiciones edilicias, compra de materiales, sueldos de profesores, etc).

Como las leyes de la Oferta y la Demanda le impiden cobrar una cuota baja porque se produciría un déficit y con ello la quiebra, el siguiente paso es aumentar la cuota, y con ello la demanda disminuirá (a mayor precio, menor será la demanda). El administrador sacas las cuentas y se entera de que si cobra $200 la cuota, la demanda de educación será de 500 alumnos, y a la vez, tal dinero que ingresa le permitirá brindar lo necesario e indispensable para garantizar un normal funcionamiento, evadiendo el déficit y obteniendo, inclusive, beneficios (aunque esta sea otra discusión).

Una vez más, la “mano invisible” (que es muy visible), actuó nuevamente, aunque Adam Smith nunca hubiese tolerado una educación o una salud privada, pero forma parte de la lectura sesgada que hicieron los neoliberales a su Teoría de los Sentimientos Morales.

Pero todavía no llegamos al fondo del problema. Hay 500 alumnos que están en condiciones de acceder a la educación por el precio del servicio ofertado, pero hay otros 500 que no, y que quedaron relegados del acceso a tal bien (para Piñera) o derecho (para los redactores de OpinionesTabú). Aquí radica nuestra argumentación. Si hablamos de una bicicleta, que debido a un brusco aumento de su demanda, el precio sube y algunos no pueden acceder a ella es algo entendible; pero acá se está discutiendo un derecho básico y esencial para un ser humano en un mundo en donde la inserción al mercado laboral es inevitable, y ello dependerá de la formación académica que reciba.

Esos 500 que se educaron, vivirán una vida plena, llena de alegrías y frustraciones, de momentos buenos y momentos malos, como a todos nos sucede o sucedió alguna vez. Del otro lado quedaron los 500 que debido a que sus familias no pueden pagarle una educación como a los otros 500, no lograron acceder a una formación educativa. Estos están condenados a vivir de trabajo en trabajo, a tener que moverse como puedan, a tener que adaptarse por más salvaje que sea esa adaptación, a tener que buscar la forma de subsistir a través del medio que sea. Así como quedan excluidos hoy de la educación, mañana quedarán excluidos en sus trabajos, como puede ser alguien que es echado por “falta de capacitación”, o porque de repente apareció alguien más capacitado (uno de los otros 500), y ya excluidos de sus trabajos, se los excluye del mercado laboral, luego del sistema y así desaparecen del mapa, son los “nadies”. Lo único que se logra es reproducir la brecha entre ricos y pobres. Los “salvados”, son bienvenidos y a los “perjudicados”, les dan la bienvenida al mundo del PACO y la miseria.

El reclamo chileno no es solo por una educación pública y laica; sino por la erradicación de toda una forma de concebir al mundo, formada por una mezcla de Darwinismo social y determinismo psicológico, una concepción que prioriza y hace parecer a aquellos que tienen acceso como “valiosos” y a los que no como “incapaces” o “faltos de capacidad intelectual”.

Lo que está en crisis no es solo el sistema educativo, sino este sistema de valores, creencias y significados sobre los cuales se asientan los más profundos intereses del mercado, llámese neoliberalismo. Esta ideología económica ya se cargo unos cuantos muertos en nuestro placard, por eso me pregunto ¿Cuántos más? ¡Fuerza estudiantes de Chile, la educación es un derecho para todos, no un negocio!


PD: está nota fue escrita el día 25 de agosto. Los medios del 26 de agosto publicaron el asesinato de un estudiante a manos de la policía encargada de reprimir la manifestación en Chile. Cuando hablamos de muertos, hablamos enserio; el pibe tiene un balazo en la cabeza por reclamar un derecho.

23 de agosto de 2011

Otro ladrillo en la pared

Es cierto que es un medio para la inserción y la inclusión, proceso de adquisición de conocimientos básicos indispensables para asegurarnos un futuro próspero en términos individuales, o al menos eso es lo que se espera de alguien que porta un título secundario. Pero no caigamos en simplismos; las recetas mágicas que se dictan en las escuelas distan mucho de brindarnos las herramientas para un cambio real y concreto, por lo menos a nivel ideológico y humano.

El problema que suscita la educación a nivel mundial no es solo un problema de cantidad, sino uno de calidad. Y lo que queremos hacer a través de estas humildes líneas, es explicar por qué un aumento de personas educadas escolarmente no es necesariamente un progreso en términos humanos, sino solo económicos y quizás sociales.

La dificultad radica en la forma de enseñanza, en sus contenidos, en su objetivo, en el rol que cumple la enseñanza y la forma en que nos va modelando a medida que pasamos las diferentes etapas de escolarización. Empezamos siendo simples niños aprisionados entre los ambientes en los cuales no manejamos; escuela y familia. Allí se nos enseña lo que “está bien”, lo que “no se debe hacer”, lo que “está mal o MUY mal hacer” y básicamente normas de comportamiento social que son nada más ni nada menos que el germen para iniciar un recorrido más complejo pero aún precario como es la escuela primaria.

Atravesamos la escolarización primaria sin quejas, o por ahí algunas, y se nos siguen dando conocimientos que pocas veces vamos a recordar o utilizar en la vida, pero es solo para establecer un piso común, preparándonos para el ingreso hacia un lugar que definitivamente es el cenit o el canon de lo que se busca que seamos.

Y es partir de acá en donde ese pequeño germen empieza a dar sus frutos. Ya internalizada una forma de comportamiento, que se basa nada más que en seguir reglas de fuerzas que son superiores a nosotros e independientes de nuestra voluntad, nos movemos según lo que pensamos y compartimos socialmente con el capital humano que nos rodea, según lo que vemos superficialmente, y que definitivamente hay que poner en discusión.

La educación procrea el mal porque lo enseña como bien”, decía Ernesto Sábato, y no estaba tan alejado de la realidad. La competencia y la realización personal son los principios que reinan sobre cualquier otro valor, como la solidaridad con el otro, el altruismo, el sacrificio por los demás y si alguna vez aparecen estos conceptos, se diluyen en la ayuda del tipo sentimental y clasista (relacionada a los sentimientos de amigos o de miembros de una clase social).

Un hombre educado bajo las formas que priorizan lo económico y material frente a lo humano y espiritual puede realmente exhibir la naturaleza del mismo cinismo con el cual se engendró su formación educativa y por ende ideológica, que se asienta los pilares de una escolarización necesaria para vivir una vida digna.

Pero muy lejos de lo que la mayoría debe pensar, la muerte subyace en la enseñanza media y la legitimación de ciertas prácticas deshumanizantes deviene de la devoción a los libros que tanto nos hablan de la condición humana pero poco nos dicen sobre lo que sucede bajo nuestra mirada, que prefiere voltearse hacia otro costado, o en su defecto, construir countrys y pretender vivir fuera de una realidad que sería insoportable si solo nos pusiésemos a pensar en las diferencias que salen a la vista en un subte, en la calle, en las villas.

Lo peor que se enseña es la naturalización y el acostumbramiento. Aunque es casi una paradoja, porque nos acostumbramos a vivir una vida más o menos digna, nos acostumbramos a soportar la pobreza a pesar de verla, nos acostumbramos a ver muerte y desnutrición, en fin, nos acostumbramos a acostumbrarnos, y eso es lo que las actuales condiciones de la educación predican. Esa es la paradoja, ¿Cómo no nos vamos a acostumbrar a naturalizar nuestro entorno social si nosotros mismos representamos el acostumbramiento al que estamos acostumbrados? La religión perdió vigencia y tampoco estamos en la Edad Media, pero la escuela definitivamente ha asumido un rol similar.

Solo se me vienen a la mente esas charlas en donde profesores nos hablaban sobre la inserción al mercado laboral y cómo ser una persona exitosa. ¿Exitosa para quién? ¿Para una sociedad superficial? ¿Para las familias que presionan a sus hijos a estudiar lo que ellos quieren que estudien? ¿Para un control social ajeno a nosotros pero que todos los días nos dice que si no hacemos lo que nos dicen que hagamos vamos a ser unas “lacras”? No, eso no es lo que se debe buscar como sociedad, pero la educación media se ha convertido en un pasaporte indirecto, porque en fin cada uno decide qué es lo que quiere de su vida (o cree que decide por sí mismo), a contribuir y legitimar la rueda que todo aplasta, incluyendo vidas humanas.

Por eso es tan difícil imaginarse que un aumento de las personas educadas vaya a generar vida más humana sobre este Sol. Una crisis de conciencia podría desencadenarse si no se fomenta un pensamiento realmente crítico, y me refiero a personas que gracias a esta educación superan su clase social, pero dejan de lado el contexto que les ha permitido ascender y a todos los que han quedado atrás en su camino, que es una combinación mixta de esfuerzo individual y sacrificio social.

Pero por sobre todas las cosas, que cuando se enseñe a aprender, también se enseñe a dudar de lo que se aprende, que cuando se enseñe a escribir, también se enseñe a dudar de lo escrito y que cuando se enseñe a leer, también se enseñe a dudar de lo que se lee. Que se enseñe a cooperar y no a competir y que se enseñe a que la realización de la comodidad individual no es el objetivo para el cual se estudia.

Ya me extendí demasiado. Simplemente quiero dejar otra cita de Sábato, que dice lo siguiente:

“Los valores del espíritu son los únicos que nos pueden salvar de este terremoto que aqueja la condición humana. La educación encauza su tarea hacia la formación de personas que se adecuen a las demandas del sistema. Esto no es evitable, porque de otra manera formaría “valiosos desocupados”, pero se debe encontrar el equilibrio entre lo individual y lo común, porque si no lo perdido será el ser humano. Eso va a permitir tener una vida normal y ser una persona espiritualmente valiosa”.

Y ahora les dejó un comentario de un usuario que refleja un poco cómo piensan algunas personas educadas bajo las formas que he descripto anteriormente, debajo de una nota que criticaba duramente a los planes de asistencia social. Desarrollen sus propios juicios:

“PORQUE EL SUBSIDIADO ES MENOS QUE UNA VACA - COME, DEFECA, SE REPRODUCE, DEPREDA Y VOTA AL PERONISMO. - SON MILLONES DE PERSONAS FALLIDAS, SIN CEREBRO, QUE DEBEMOS ALIMENTAR Y DEJAR QUE NOS MATEN EN NOMBRE DE LOS DDHH. - ESTAS COSAS NO DEBEN TENER LOS MISMOS DERECHOS QUE LAS PERSONAS PRODUCTIVAS, DEBEN IR A UN ZOO ESPECIAL PARA NO MEZCLARLOS CON LOS ANIMALES. - PERO ANTES HAY QUE EXTERMINAR A SUS CREADORES”.

16 de agosto de 2011

Un PASO adentro de la Rosada

Nota también publicada en M24Digital

Primero, los resultados

Cristina Fernández de Kirchner venció por un amplio margen al resto de las fuerzas opositoras, obteniendo el 50,1% de los votos y seguida por Ricardo Alfonsín (UDESO) con el 12,17% y Eduardo Duhalde (UP) con un 12,16%. Atrás siguen Hermes Binner (FAP) con el 10,1% y Alberto Rodríguez Saá con un 8,2%. Elisa Carrió 3,2% y Jorge Altamira 2,5% son los últimos dos que entraron a la disputa en octubre. Argumedo, Pastore y Bonacci, afuera de la competencia.

En este escenario se descarta la posibilidad de que exista una segunda vuelta y de esta forma la actual mandataria obtendría la reelección en las que cuentan. Además Cristina Kirchner ganó en todas las provincias excepto en San Luis, y en otras ganó pero con poco margen, como fue el caso de Santa Fe.

El discurso oficial

Si hay algo que es interesante para analizar, es el discurso pronunciado por Cristina Kirchner en el día de ayer, cerca de las 21.30 horas, cuando la tendencia ya anunciaba su amplio triunfo. En él, se dirigió hacia los votantes con mucha alegría, alegando que la participación fue similar a la de cualquier otra elección, lo cual indica un “alto grado de madurez de la sociedad”. Pero lo más interesante no fue esa parte, sino su constante alusión a las demás fuerzas. También señaló que todos los partidos políticos han podido acceder a la difusión y a la publicidad, cosa que desde 1983 no ocurría y que las diferencias económicas de los partidos han sido atenuadas.

Pero lo importante fue que, ni bien empezó, dijo “no esperen de mi agravios esta noche, porque no los van a encontrar”. En particular, convocó a que pensemos en grande, a que estemos unidos, porque el mundo está difícil, pero si logramos superar diferencias, pero fundamentalmente si escuchamos lo que dice la sociedad a través de las urnas, vamos a equivocarnos un poco menos”. Por una noche la combatividad pareció alejarse del espectro político. La presidente llamó a la unidad y al diálogo, cosa que rara vez creímos que podía ocurrir. La dicotomía que nos ha gobernado estos ocho años, pero que no es propia del kirchnerismo (recordemos civilización o barbarie, personalistas y antipersonalistas, peronistas y antiperonistas), se diluyó en un discurso que pregonó el amor y la solidaridad con todos y para todos.

Es un punto a tener en cuenta, y ojala que se cumplan las promesas de diálogo, porque es definitivamente lo que va a marcar el rumbo de la Argentina en aguas que, frente a la crisis internacional, se saben turbias.

La pelea por el segundo puesto, ¿Posibilidad de bipartidismo para octubre?

El segundo puesto, o el tercero, depende de cómo se mire, está prácticamente empatado entre Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde. Según algunos análisis, es tan importante terminar segundo en las primarias para recoger el voto “anti-K” en octubre. Las personas opositoras al Gobierno Nacional sienten que la única posibilidad de “derrocar” a esta gestión es votando al que tenga la capacidad de hacerle más fuerza. Sin embargo, ¿Quién está capacitado hoy en día para llevar a cabo tal tarea? Es una pregunta que queda inconclusa. El voto anti oficialista no es claro y está muy dividido (el triunfo de Cristina Kirchner en la Ciudad de Buenos Aires, cosa impensada, lo demuestra).

¿Cuál es el voto Anti-K? Si nos guiamos por el dato anterior acerca de la Capital Federal, nos damos cuenta de que el voto fue conservador, no reaccionario. Quizás la propuesta de Filmus no enamoró, pero tampoco es cierto que de un día para el otro la Ciudad fue kirchnerista, cuando no lo era (Macri y su victoria con alrededor del 60%). Es así que, por lo menos desde nuestra opinión, la posibilidad de un bipartidismo, de un “a todo o nada”, queda descartada para dentro de dos meses, lo cual no descarta que muchos guíen su futura votación bajo este criterio.

Luz verde para Hermes Binner: el festejo oculto y la apuesta al futuro

El otro que festejo en el día de ayer fue el candidato a presidente por el Frente Amplio Progresista y actual gobernador de Santa Fe, Hermes Binner. Su fuerza, que hace un par de meses tenía un alcance provincial y débil a nivel nacional, obtuvo el 10,1% de los votos, a dos puntos tanto de Duhalde como de Alfonsín. Hubo una propuesta, se vislumbró un líder sensato y un proyecto progresista que ha dado sus frutos en Santa Fe y un frente que integra fuerzas, en su mayoría, de centro izquierda. Además ha sabido ser una oposición que no pretende poner trabas a la rueda para impedir su funcionamiento, sino que ha colaborado con el Gobierno pero desde la oposición que debe hacer un frente progresista.

Por otra parte, el desafío del FAP no es otro que sino la construcción de una fuerza con mayor alcance nacional de cara al 2015. Ha sido la sorpresa de las primarias, y aunque se hace difícil que pueda quedar en un lugar de privilegio en octubre, ha retenido la gobernación en Santa Fe. Si las cosas se hacen bien en los cuatro años que vienen, su fuerza contagiará y será una alternativa al oficialismo y a la derecha que viene subiendo en este último tiempo. Pero para eso, el frente deberá permanecer en pie y su disolución podría tener consecuencias negativas para su imagen.

Finalmente queda su discurso, pronunciado alrededor de las 23 horas. Allí, si bien no lo mencionó, criticó a Ricardo Alfonsín por haberse aliado a De Narváez y haber apoyado la reelección de Mauricio Macri en la Ciudad. En este sentido, sentenció “no creemos que toda suma sea válida”.

Elisa Carrió, una desterrada por el electorado

Fue la gran decepción de la tarde-noche. Ese tiempo en donde se mostraba como una oposición seria, llegando a quedar segunda detrás del kirchnerismo, se diluyó en estos cuatros años en donde ha perdido crédito tanto su discurso como su imagen y sus ambiciones políticas. Consiguió nada más que un 3,2%, panorama que se le hará dificultoso llevar adelante en estos dos meses y tratar de cooptar votos de otros sectores. Al igual que lo ocurrido con Alfonsín hijo, el electorado entendió que la suma de poder solo por la suma de poder no funciona (apoyo la reelección de Mauricio Macri en la Ciudad) aunque también se vio perjudicada por el voto conservador. Tampoco seamos hipócritas, su actitud cambiante durante los pasados cuatro años ha sido eje de discusión en la esfera política y generó el descrédito hacia su fuerza.

Altamira y el sueño de los 400 mil votos

No hay mucho para decir, la fuerza integrada por el Partido Obrero y el PTS, entre otros, y llamado Frente de Izquierda, obtuvo el 2,5% de los votos, más o menos 100 mil más de lo que pedía la fuerza. De esta forma fue el último partido que llegó a entrar para octubre y esperará mantener este caudal de votos, aunque como sabemos, se muestra difícil.

Párrafo aparte para Argumedo y Solanas

Antes de que se definan las fuerzas que integran cada uno de los frentes, Pino Solanas y Hermes Binner mantuvieron conversaciones sobre si una integraría el proyecto de la otra y viceversa. En la Ciudad de Buenos Aires, el Socialismo exigía a Pino ciertos cargos que este no estuvo dispuesto a darle. Y lo mismo ocurrió con Proyecto Sur para integrar el FAP. Otra vez un ego político divide a las fuerzas, y ahora quedo más solo que Adán en el día de la madre. Apenas llegó a un 0,7%, lo cual no le permite siquiera presentarse dentro de dos meses. Definitivamente, ese porcentaje irá en su gran mayoría al FAP, pero no es lo mismo que haber integrado un frente en conjunto.

Para ir cerrando

No quedan dudas de que el oficialismo llegará a la reelección y me animo a decir, lejos de la posibilidad de un balotaje. La autocrítica en la oposición debe ser profunda, pero también debemos entender que el camino hacia una nueva forma de mirar y hacer política reside en el diálogo y el consenso y no en la agresión constante tanto de funcionarios K como no K. Cristina Kirchner se refirió a ello en su discurso y esperamos que se cumpla, pero la oposición tendrá que dar cuenta de sus falencias y de sus esperanzas si pretenden cooptar los votos de los descontentos. Porque recordemos que la mitad del país voto un proyecto, pero aún quedan cuatro años por delante y cualquier cosa puede ocurrir.

10 de agosto de 2011

Nos ponemos la camiseta del "facho"

El facho se caracteriza por su incomprensiva mirada hacia la realidad social que muchas veces le toca vivir. Odia la política, odia a los pobres, odia a los políticos, odia a los gobiernos de turno, odia la vida en una sociedad plural, odia cuando tiene que compartir un lugar público con gente que no es “como uno”, es orgulloso, es creído, hace una mala utilización de la libertad de expresión, no lee, no escucha, no reflexiona. Hoy nos ponemos en la camiseta de este personaje y pensamos diferentes situaciones y sus posibles respuestas.

El facho ve una protesta y piensa “son todos unos vagos”. Piensa que son unos incapaces para adaptarse a la vida en sociedad. El repiquetear de bombos no les grato a menos que este escuchando folclore o informándose de las raíces de su pueblo, que luego niega con tanto cinismo y utiliza como sinónimo de decadencia e inferioridad.

El facho tiene como referencia cultural la ostentación europea y un particular amor por la democracia estadounidense y todo lo que es para el sentido común “el primer mundo”, sin que importe el origen de este término. Ama esa cultura en donde se ensalza un discurso con palabras como libertad, democracia, igualdad pero ignora su aplicación. Es decir, desoye lo que no le gusta y sí lo hace con lo que quiere escuchar. Por eso es fácilmente cooptado por políticos buscan ser el europeísmo materializado en acciones.

El facho ve a la política como un estorbo para la realización de metas. No cree en ella porque la ve burocratizada, incapaz, corrupta, deficiente, inservible y patética. Para él la política es algo de lo que hay que desentenderse para mantenerse puro y hay que “dejar gobernar a los que saben”.

El facho ve constantemente como los medios de comunicación le muestran robos, muertes y asesinatos. Generalmente a estos noticieros les sigue el programa “Policías en Acción” o alguno parecido en donde los conflictivos provienen siempre de una misma clase social. Es así como se genera una violencia hacia estas personas, que son malvivientes y que no han podido insertarse en la sociedad normal porque son inadaptados. “Por algo están como están”, piensa.

Pero el facho siempre necesita un chivo expiatorio en donde apoyar sus explicaciones simplistas. Y lo encuentra en la inmigración y en los marginados. “No dan las matemáticas, no hay forma de incluir a las personas cuando un sistema se sobrepasa, además vienen de Bolivia, Paraguay”. Y sí, el facho se cree superior, sino no sería facho. Cree que los hospitales no funcionan por el exceso de población, cree que son personas imposibles de educar, cree que no trabajan porque no quieren trabajar y que es más fácil tirar una manta en una avenida y tomar mate. Además se quejan de que se les de viviendas a precios bajos porque no tienen donde vivir. “El estado no tiene por qué darle casas, que se las compren ellos con su trabajo” sostiene el facho.

Y por eso el facho concurre a lugares que son de su “status”, porque busca diferenciarse de la “lacra” de esta sociedad.

Pero hay algo grave. El facho no sabe que de su pensamiento se desprende la maldad que se ejerce desde arriba, esa política utilizada como títere de un titiritero que desprecia la condición humana y no tiene límites al momento de degradar. Esa misma política que ha llevado a nuestro país a situaciones terribles, como las que conocemos hoy. Después de 30 años de ser serviciales a un sistema realmente salvaje, por donde se lo mire, tanto social como económicamente: ¿Es necesario seguir discutiendo la validez o no de esta posición? ¿Es necesario dedicarle tiempo a discutir con este pensamiento? La respuesta no la tengo yo, pero de lo que sí estoy seguro es que no nos beneficia en nada. El facho es un personaje. Cuando se llega a un punto total de desconocimiento en la materia, el facho es el personaje que más fácil nos sale, porque los medios y nuestra experiencia nos modelan para representarlo. Somos los actores de una obra que reivindica lo peor de nuestra historia, eso que odiamos pero que aún sus formas de pensar han quedado internalizadas. Cuando escucho argumentos de este estilo, ya ni me gasto en debatirlos.

Pero estas personas votan, manejan medios, manejan políticos, cubren políticos y muestran realidades convenientes, escenarios de su propio interés.

¿No sería hora de pegarle al que le da de comer al chancho y no al pobre animal que mal alimentado sufre el deterioro en su propio cuerpo? El facho se contenta con masacrar al porcino.

5 de agosto de 2011

Miente, miente, que algo queda

Bueno, desde el principio dijimos que no íbamos a plantear posiciones cómodas, y ésta no va a ser la excepción. Lo digo porque me imagino que existe una posición tomada sobre el caso que rodea al juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni.

Primero, descompongamos un poco la situación en sí. Se acusa al magistrado de tener alquilados departamentos que funcionaban como prostíbulos. En un principio se habló de 6, ahora se habla de 4. Sin embargo, no es ese el tema, porque legalmente Zaffaroni se encuentra desvinculado de los alquileres. La verdadera acusación es que él conocía éste hecho. Así que quedémonos un poco con eso.

Hay una persona que manejaba la empresa inmobiliaria del juez. Se llama Ricardo Montivero y es su apoderado (quien se hace cargo de la administración de sus propiedades). Asimismo, Zaffaroni aseguró que su socio también desconocía que esto sucedía porque “sino, me lo hubiera dicho”.

Legalmente, el magistrado está más que tranquilo. No va a ir a prisión de ninguna manera, legal y políticamente es imposible. El verdadero problema es el demérito que va a tener a partir de lo que podría ser una difamación o no.

En ese tema entra nuestra confianza. Nosotros vamos a ser los verdaderos jueces del caso cuando entremos en conjeturas de que se podría haber conocido o no. Sobre eso me parece que hay que discutir y por eso me parece fundamental ver a quién le conviene esto y en qué momento nace.

Hay dos grupos que están trabajando fuertemente en contra de Zaffaroni: El Grupo Infobae y el Grupo Clarín. Grupo Mitre (La Nación), Canal 26, Grupo 23, Crónica (por nombrar los más importantes) se muestran neutrales o a favor del juez.

¿Existe algo que vincule fuertemente a éstos dos grupos? Sí, los dos tienen una ideología conservadora, uno más que el otro, y a los dos los toca de cerca la Ley de Medios.

Capaz les molestó cuando votó a favor (como toda la Corte, aclaro para los que se creen que hay tendencias) de revocar una medida cautelar sobre el artículo de la Ley de Medios que le quitaría varios medios a los grupos para evitar la concentración. Capaz les molestó que critique a las fuerzas policiales. Capaz les molestó que piense diferente y quiera, desde hace 3 décadas, una reforma constitucional. Capaz les molesta que no sea kirchnerista pero les haga bien por su desempeño corecto. O capaz simplemente el hecho de que vino a reemplazar a una Corte Suprema creada por el menemismo para perpetrar los peores crímenes contra los argentinos, que fue la destrucción de la economía.

El hecho es que insisten con éste tema. Sin pruebas, sin argumento alguno mas que el de una denuncia que no vincula a Zaffaroni ni legal, ni políticamente. Es solo la duda lo que alcanza para que uno cuestione al juez.

Este “tipo”, que es uno de los juristas más reconocidos del mundo, que ocupó cargos judiciales internacionales y se destaca por ser uno de los intelectuales más pulcros de la Argentina, tiene en su contra un rumor que dicta “ah, pero son 6 departamentos… ¿cómo no lo iba a saber?”.

Atrás suyo tiene a jueces de la misma Corte Suprema, jueces que no son de la corte suprema, políticos opositores por derecha (uno y dos) y por izquierda, políticos oficialistas, medios opositores, medios oficialistas. ¿Todos están locos menos ‘nosotros’, ‘la gente’, los que acusamos a Zaffaroni? Ah sí, y Alfonsín (sólo él, el resto de la UCR y la UDESO apoyan al magistrado) -que apoya a Macri que está procesado con evidencia en contra pero le pide la renuncia al juez sin prueba alguna. Bueno, ¿nosotros y Alfonsín tenemos la posta y TOOOOODOS los demás se equivocan?

No. Seamos un poquito humildes y démonos cuenta que hay cosas en las que no se puede seguir desconfiando. Bajo esta lógica yo podría decir que en San Luis no se paga el 82% móvil, simplemente porque no conozco a ningún jubilado de San Luis que lo cobre y no le creo a El Alberto, porque quiere hacer campaña política.

No podemos ser tan necios. No solo porque nos intentaron usar y les salió mal, sino porque simplemente es algo que debería estar por debajo de nosotros, el ser apresurados, conociendo a dónde nos condujo eso siempre.



Aclaración: Nadie dice que la denuncia sea falsa. Seguramente había prostitución en esos lugares. Vale recordar que no es un delito, pero igual me parece que hay que investigar porque generalmente existen redes de trata detrás de ésto. Estoy hablando de depositar confianza en gente que sabe bastante más por el entorno en el que se mueve que nosotros.

Lo que estoy diciendo es que es muchísimo más probable (y me inclino a creer eso) que Zaffaroni realmente no haya tenido ni idea de lo que pasaba. Conozco a una persona que estuvo varias veces en su casa y me lo describió como “un despistado”.